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Reproducción Músicos Góticos
salterio brazo

 

Este catálogo que presentamos es de la recreación a escala (60%) de 12 de los 18 músicos del Pórtico de la Majestad de la Colegiata de Toro. Estas esculturas están modeladas y policromadas a mano, cocidas a 1250ºC. Los esmaltes aplicados están desarrollados por nuestro taller. Todas las esculturas son únicas y solamente parecidas a las de su propia serie.

 



Otras esculturas

Más reproducciones de arte románico.
Virgen del Canto, patrona de Toro lobo


Portada de la Majestad
Portada de la Majestad Toro

 

La Portada de la Majestad es la puerta occidental de estilo Gótico (S. XIII) de la iglesia Colegiata Stª. Mª. La Mayor (S. XII), elocuente testimonio plástico de la importancia de la ciudad de Toro en la Edad Media y construida bajo el mecenazgo de Sancho IV y su esposa Dª Mª. de Molina. Hay que destacar en esta Portada Gótica la riqueza de su policromía original, debida al maestro pintor Domingo Pérez, descubierta en los trabajos de restauración realizados durante la década 1980-1990.La sexta arquivolta esta formada por 18 músicos colocados en el limite entre el espacio dedicado a la glorificación de la Virgen y el reservado al segundo tema iconográfico, el Juicio Final.


Músicos Originales del Pórtico
músico romanico salterio

 

Son numerosas las representaciones del periodo gótico que muestran instrumentos musicales, así como las citas en los que se mencionan sus nombres. A pesar de ello, no existe prácticamente ninguna representación en la que los nombres de los instrumentos aparezcan " a pie de foto". Por ello, en el listado que vamos a presentar, al igual que en otros inventarios, los nombres de estos instrumentos se considerarán con una cierta reserva, ya que musicólogos e investigadores no acaban de ponerse de acuerdo en la homologación de los mismos.

Luis delgado


Taller
taller Ar.Got

 

Allí donde las herramientas y la fuerza muscular se usaban libremente, a discreción de los propios trabajadores, sus labores eran variadas, rítmicas y a menudo profundamente satisfactorias, del mismo modo que suele serlo cualquier ritual voluntario. El aumento de destreza en la tarea acarreaba una inmediata satisfacción subjetiva, y este sentido de dominio lo confirmaba y aumentaba el producto acabado. La principal recompensa de la jornada laboral del artesano no era el salario, sino el trabajo mismo, realizado en un entorno social. En esta economía arcaica, había un tiempo para empuñar las herramientas y otro para descansar, un tiempo para ayunar y otro para festejar, un tiempo para el esfuerzo disciplinado y otro para el juego irresponsable. Al identificarse con su trabajo e intentar hacerlo perfecto, el artesano remodelaba su propio caracter.

Lewis Mumford.


Como llegar al taller Y PVP Tienda

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